top of page

Capacitación
Industrial

Recomendaciones para intervenir en instalaciones energizadas


ree

Trabajar con instalaciones eléctricas energizadas implica un alto riesgo para la integridad física de los trabajadores. Aunque la normativa en seguridad eléctrica recomienda siempre evitar la intervención directa en sistemas con corriente, hay situaciones en las que no es posible desenergizar completamente un equipo o instalación. En esos casos, es vital aplicar una serie de pautas rigurosas que permitan minimizar los peligros. Este blog proporciona recomendaciones esenciales para realizar trabajos con electricidad de manera más segura, estructuradas en tres principios clave: desenergizar cuando sea posible, utilizar material aislante adecuado y comprobar la ausencia de energía antes de intervenir.

Desenergizar

La primera recomendación, siempre que sea técnica y operativamente viable, es desenergizar la instalación antes de cualquier intervención, ya que este paso representa la acción preventiva más efectiva para evitar choques eléctricos, cortocircuitos o arcos eléctricos. Desenergizar significa cortar el suministro eléctrico al área o equipo donde se va a trabajar, lo cual puede realizarse desde un tablero principal, una subestación o mediante interruptores automáticos diseñados para ese fin. Antes de comenzar, es fundamental identificar correctamente los puntos de alimentación y asegurarse de que todo el personal involucrado comprenda qué circuitos estarán desactivados, además de colocar señalización visible para advertir que se están realizando labores de mantenimiento y evitar que alguien restablezca la energía de manera accidental. Es importante recalcar que, aunque se haya interrumpido el suministro eléctrico, la instalación aún debe considerarse energizada hasta que se compruebe lo contrario, por lo que este principio de precaución obliga a aplicar medidas adicionales, que se abordan en los siguientes apartados.

Material aislante

Cuando no es posible desenergizar o existe el riesgo de una energización accidental, el uso de material aislante se vuelve imprescindible, ya que esta barrera física reduce el riesgo de que el trabajador entre en contacto directo con elementos vivos. Existen distintos tipos de materiales y equipos de aislamiento diseñados para tareas eléctricas, como los guantes dieléctricos, que deben cumplir con normas de seguridad como la ASTM D120 y ser inspeccionados antes de cada uso para detectar perforaciones, grietas o desgaste; las alfombras y tapetes aislantes, que se colocan en el área de trabajo para proteger al personal de posibles descargas por paso de corriente hacia el suelo; las mangas, cascos y botas dieléctricas, que ofrecen protección adicional en entornos con riesgo de contacto con partes vivas; y las herramientas con mango aislado, que deben estar certificadas para trabajos en tensión, generalmente hasta 1000V, y mantenerse en buen estado. El uso correcto de estos materiales no solo reduce el riesgo de descarga eléctrica, sino que también protege contra quemaduras, explosiones o lesiones indirectas como caídas por sobresalto. Sin embargo, ningún equipo aislante sustituye la necesidad de aplicar procedimientos seguros ni la formación técnica adecuada del personal.

Comprobar ausencia de energía

Una vez desenergizada la instalación, el siguiente paso crítico es verificar la ausencia de energía eléctrica. Este procedimiento debe realizarse antes de comenzar cualquier trabajo y consiste en comprobar, mediante instrumentos confiables, que no hay tensión presente en los conductores, componentes o equipos a intervenir. Se recomienda utilizar un detector de voltaje o un multímetro calibrado y en buen estado, comenzando siempre por probar el instrumento en una fuente conocida, como una toma energizada, para asegurarse de que funciona correctamente. Luego, se realiza la medición en la instalación desenergizada y, finalmente, se vuelve a probar el instrumento en la misma fuente para confirmar que no falló durante la medición. Este método, conocido como “prueba-verificación-prueba”, permite asegurar la fiabilidad del instrumento y la exactitud de la lectura obtenida. Algunos errores comunes que deben evitarse incluyen confiar únicamente en una señal luminosa del tablero, no probar el instrumento antes de usarlo o asumir que la energía fue interrumpida simplemente por la acción de un interruptor. Además, es importante recordar que algunos sistemas pueden contener energía residual almacenada en capacitores, baterías u otros componentes, por lo que es necesario descargarlos adecuadamente antes de intervenir.

Conclusión

Intervenir en instalaciones energizadas implica altos riesgos, pero con una correcta planificación y aplicación de medidas de seguridad, es posible reducir significativamente la probabilidad de accidentes. Desenergizar siempre que sea posible, usar material aislante certificado y comprobar la ausencia total de energía antes de iniciar cualquier trabajo son prácticas fundamentales para preservar la vida y la salud de los trabajadores eléctricos. Estas pautas deben estar acompañadas de una sólida cultura de seguridad, capacitación continua y supervisión efectiva para garantizar que cada intervención se realice bajo condiciones controladas y seguras.

 
 
 

Comentarios


© 2017 Capacitación Industrial

  • LinkedIn
  • Facebook
bottom of page